Rapport 2012
La situation des droits humains dans le monde

Document - Albania: Posible desalojo de 15 personas en Korça

Amnistía Internacional

Comunicado de prensa


Índice AI: EUR 11/001/2007 (Público)

Servicio de Noticias: 097/07

31 de mayo de 2007

http://web.amnesty.org/library/Index/ESLEUR110012007



Albania: Posible desalojo de 15 personas en Korça



Quince personas, en su mayoría mujeres de entre 20 y 40 años, que se quedaron huérfanas de niñas, podrían quedarse sin hogar hoy, 31 de mayo de 2007, en Korça, localidad del sureste de Albania. Según informes, el mismo riesgo corren unas 40 personas adultas más, que se quedaron también huérfanas de niñas, en Shkodёr, en el norte del país. Si su desalojo se lleva a efecto sin garantizarles otro alojamiento adecuado, Albania incumplirá las obligaciones que ha contraído en virtud del derecho internacional y regional de los derechos humanos, ha manifestado Amnistía Internacional.


Las personas afectadas, alojadas actualmente en la residencia de estudiantes (konvikt, en albanés) del centro de formación profesional “Demir Progri” de Korça, llevan toda la vida bajo acogimiento institucional, pues carecen de apoyo familiar. Debido a los desalojos previstos, corren el riesgo de quedarse en la calle. Las autoridades locales, que están rehabilitando el edificio para el uso de los alumnos del centro, no han tomado medidas para proporcionarles otro alojamiento. Las 15 personas afectadas llevan más de 10 años viviendo en una parte de este konvikt, donde ocupan seis habitaciones. Como no se les asignó ninguna vivienda cuando acabaron los estudios, se quedaron a vivir en dos de las plantas del edificio, que, aunque, según informes, parece una completa ruina, es su único hogar. Los informes indican que están desempleadas o trabajan confeccionando ropa y no tienen medios para pagar el alquiler de una vivienda a precio del mercado. Desde 1996, otras 11 personas jóvenes (9 mujeres y 2 hombres), huérfanas desde niñas y que vivían también en este konvikt, se encuentran en paradero desconocido. La información disponible indica que es posible que algunas hayan sido objeto de trata y obligadas a ejercer la prostitución o reclutadas para participar en actividades delictivas.


“Las personas huérfanas son sumamente vulnerables –ha manifestado Nicola Duckworth, directora del Programa Regional para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional–, pues carecen del apoyo de una familia, que para la mayoría de los albaneses es la principal o la única protección en los malos momentos.”


“Amnistía Internacional lamenta que las autoridades albanesas no asuman ni cumplan sus obligaciones para con los menores huérfanos. Si hacenr efectivos los desalojos, se estarán desentendiendo de hecho de quienes más necesidad tienen de protección.”


El derecho interno albanés concede a las personas huérfanas prioridad en la vivienda y el empleo cuando acaban sus estudios a los 18 años de edad, a fin de protegerlas e integrarlas en la sociedad. Sin embargo, la situación actual de varios centenares de personas que se quedaron huérfanas de niñas demuestra cuán lejos de la realidad está esta legislación. El derecho a una vivienda adecuada está garantizado por el derecho internacional, en virtud del artículo 11 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, ratificado por Albania.


Al igual que otras ciudades albanesas, Korça padece un problema de falta de vivienda. Aunque el alcalde ha prometido recientemente que se dará prioridad a las personas huérfanas e inválidas en la asignación de 80 apartamentos para personas sin hogar que van a terminarse de construir este año, las organizaciones albanesas de huérfanos afirman que este tipo de promesas, sean de las autoridades locales o centrales, por lo general no se cumplen.


Amnistía Internacional pide a las autoridades municipales de Korça que no hagan efectivo el desalojo previsto mientras no puedan proporcionar a las personas afectadas alojamiento adecuado en otro sitio. Además, la organización insta a las autoridades centrales y locales, así como a sus homólogos internacionales, a que garanticen que se cumplen las obligaciones jurídicas del Estado para con todas las personas huérfanas y a tomar medidas específicas y efectivas para garantizar con carácter prioritario el derecho a un vivienda adecuada a las personas adultas que se quedaron huérfanas de niñas.


Según asociaciones de huérfanos de Albania, hay en total más de 300 personas que se quedaron huérfanas de niñas, la mayoría de entre 20 y 40 años ahora, que viven en condiciones igualmente precarias en partes en ruinas de konvikts de otras ciudades albanesas. Como en el caso de las de Korça, no se les proporcionó vivienda al terminar la enseñanza media, y las autoridades no protegen desde entonces su derecho a una vivienda adecuada.


"Con escasa preparación y a menudo sin trabajo o viviendo precariamente de trabajos esporádicos, las personas que se quedan huérfanas de niñas acaban con toda probabilidad viviendo desmoralizadas, marginadas y aisladas del resto de la sociedad en estos ‘guetos para huérfanos’”, ha manifestado Nicola Duckworth.


“Estas carencias, junto el estigma de ser huérfanas, pueden menoscabar el derecho de estas personas a la vida familiar y su capacidad para formar un hogar estable y acogedor para sí mismas y para sus hijos”.


Información complementaria

En abril de este año, una delegación de Amnistía Internacional visitó varios konvikts de Tirana y Shkodёr, donde determinadas plantas o partes de los edificios estaban ocupadas por personas adultas que habían estado en cuidado residencial bajo custodia del Estado desde que se quedaron huérfanas de niñas. La delegación vio habitaciones ocupadas por grupos de entre dos y cuatro personas, que en algunos casos eran parejas con hijos. Las espantosas condiciones de estos lugares, en especial la falta de higiene y el abandono en que se encontraban las zonas de los retretes y las duchas, constituían un riesgo para la salud de los ocupantes, sobre todo de los menores. En uno de los konvikts visitados en Shkodёr (el konvikt del centro de enseñanza media “Safet Spahiu”), una organización benéfica había ayudado a mejorar las condiciones, pero éstas seguían sin ofrecer ninguna solución a largo plazo a las necesidades de vivienda de las nueve mujeres alojadas allí, en grupos de entre dos y cuatro por habitación.


Los konvikts son residencias para estudiantes de secundaria, pero la mayoría están masificados y en estado de abandono. En opinión de Amnistía Internacional, no representan una vivienda adecuada para personas adultas. Albania debe tomar medidas, en consulta con quienes viven en los konvikts, para hacer efectivo el derecho de estas personas a una vivienda adecuada con carácter prioritario. No obstante, hasta que se encuentren alternativas adecuadas de este tipo, las autoridades deben abstenerse de desalojar por la fuerza a las personas que viven actualmente en los konvikts.


Amnistía Internacional es plenamente consciente de que Albania no tiene recursos ilimitados y de que hay un grave problema de falta de viviendas sociales y de bajo precio en el país. Además de las personas que han estado bajo cuidado del Estado desde que se quedaron huérfanas de niñas, hay otros grupos en situación vulnerable y que también necesitan con urgencia vivienda adecuada. Asimismo, la organización reconoce que las autoridades tienen previsto construir viviendas sociales en Tirana y en otras ciudades, y acoge con satisfacción los proyectos que mejoren el acceso de quienes viven en las peores condiciones a una vivienda adecuada. No obstante, no se debe abandonar sin más a los 18 años a las personas que se quedaron huérfanas de niñas y dejarlas sin hogar.