Rapport 2012
La situation des droits humains dans le monde

Document - Albanie: Le gouvernement ne peut respecter les droits de l'homme de maniere selective

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27 DE JUNIO DE 1996 - PARA PUBLICACIÓN INMEDIATA


ALBANIA: EL GOBIERNO NO PUEDE HACER DISTINCIONES EN CUANTO AL DISFRUTE DE LOS DERECHOS HUMANOS


En una carta dirigida al presidente Sali Berisha, Amnistía Internacional ha pedido a su gobierno que cumpla con sus declaraciones públicas en apoyo de los derechos humanos en Albania y que garantice su disfrute a todos los ciudadanos.


«Aunque reconocemos que, desde 1990, Albania ha llevado a efecto muchas reformas en materia de derechos humanos, aún no se ha producido una ruptura resuelta con algunas prácticas del pasado ─ha afirmado Amnistía Internacional─. El presidente Berisha y sus seguidores han denunciado repetida y acertadamente las graves violaciones de derechos humanos cometidas bajo el gobierno comunista. No obstante, esas denuncias pierden credibilidad cuando provienen de quienes son, a su vez, autores de violaciones de derechos humanos».


Centenares de activistas de la oposición estuvieron detenidos durante períodos breves, y muchos de ellos fueron maltratados, en el contexto de las elecciones celebradas en mayo de 1996. Amnistía Internacional cree que se detuvo a muchas personas por el solo hecho de que pertenecían a un partido de la oposición o de que expresaban abiertamente sus ideas políticas, a pesar de que Albania se había comprometido a proteger esos derechos.


En opinión de la organización: «El disfrute de los derechos humanos, si ha de tener algún significado, debe garantizarse por igual a aquellos cuyas opiniones puedan ser profundamente discrepantes de las del partido gobernante y sus seguidores».


El 25 de junio, un tribunal de Tirana acusó a diez seguidores de la oposición de haber participado el 28 de mayo en una manifestación celebrada en la capital en protesta contra el fraude electoral. Si resultan condenados, se exponen a tener que pagar cuantiosas multas o cumplir hasta tres meses de cárcel. Por el contrario, al parecer no se han formulado cargos contra los agentes de policía que golpearon brutalmente a líderes y seguidores de la oposición arrestados en el curso de la manifestación.


La policía arrestó también a varios periodistas que debían informar sobre la manifestación. Uno de ellos, Bardhok Lala, fue arrestado por unos policías vestidos de civil que lo llevaron a un lago situado a las afueras de Tirana. Según informes, una vez allí los policías le desnudaron, le golpearon con porras y dispararon varios tiros por encima su cabeza después de amenazar con matarle.


Según los informes, desde entonces se ha cesado del servicio, por «incompetencia», a siete agentes de la policía y, al parecer, la Fiscalía está investigando estos incidentes. Sin embargo, preocupa a Amnistía Internacional que muchas otras investigaciones similares fueron indebidamente prolongadas y poco concluyentes, y ha pedido a las autoridades que lleven a cabo esta investigación de forma inmediata e imparcial y que hagan públicas sus conclusiones.


REFERENCIA


Actualmente hay unas cuarenta personas, casi todas ellas ex altos funcionarios comunistas, investigadas, procesadas o condenadas por cargos de «genocidio» y «crímenes contra la humanidad», en relación con abusos contra los derechos humanos cometidos durante los años del gobierno comunista. Amnistía Internacional no cuestiona el derecho de las autoridades albanas a procesar a quienes hayan cometido en el pasado actos reconocidos como violaciones graves de derechos humanos en virtud del derecho internacional. La organización insiste, sin embargo, en que toda investigación de cargos de esa gravedad debe realizarse de forma estrictamente ajustada a las normas internacionales de justicia procesal.


La organización está preocupada por Idajet Beqiri, líder del partido de oposición Unikomb, una de las personas a las que actualmente se investiga en relación con los cargos mencionados. A diferencia de casi todos los demás, no ha ocupado nunca altos cargos en el partido ni en el gobierno. Amnistía Internacional ha recibido informes que indican que se le ha negado un juicio justo y que los cargos que se le imputan pueden ser infundados y responder a motivos políticos, en cuyo caso la organización le consideraría preso de conciencia. Por ese motivo, ha pedido una revisión urgente de su caso y su liberación, si se descubre que ha sido encarcelado únicamente por profesar de forma no violenta sus creencias políticas o, de lo contrario, que se le juzgue de forma inmediata e imparcial.


Amnistía Internacional ha reiterado también su petición de libertad para Fatos Nano, el principal líder del opositor Partido Socialista, encarcelado desde julio de 1993. La organización cree que los cargos de desfalco y falsificación de documentos que se le imputan no quedaron demostrados por las pruebas presentadas ante el tribunal, sino que respondían a motivos políticos.


Además, la organización ha pedido la liberación de siete hombres detenidos en 1995 y 1996 por actividades que presuntamente indican su apoyo al antiguo partido comunista de Albania, o su deseo de «recrearlo». Dos de ellos, Sulejman Mekollari y Lirim Veliu, de Saranda, cumplen actualmente condenas de cuatro y dos años de cárcel respectivamente por cargos de «actividades anticonstitucionales»: distribuyeron folletos con la frase «Fuera América de Albania».


Amnistía Internacional ha pedido al presidente Berisha que Albania mantenga su compromiso, contraído en junio de 1995 con el Consejo de Europa, de poner fin inmediatamente a las ejecuciones. Ha instado a que se conmunten todas las sentencias de muerte impuestas desde entonces, incluida la más reciente, dictada el 24 de mayo de 1996 contra Aranit Çela, Rrapi Mino y Zylyftar Ramizi, tres ex funcionarios comunistas condenados por crímenes contra la humanidad. La organización ha pedido también al gobierno que cumpla su compromiso de abolir la pena de muerte.