Document - AZERBAIYÁN: Amnistía Internacional expresa satisfacción por la retirada de una demanda contra destacada defensora de derechos humanos
AMNISTÍA INTERNACIONAL
DECLARACIÓN PÚBLICA
Índice AI: EUR 55/001/2009
4 de marzo de 2009
AZERBAIYÁN: Amnistía Internacional expresa satisfacción por la
retirada de una demanda contra destacada defensora de derechos
humanos
Amnistía Internacional expresa su satisfacción por la decisión del
ministro del Interior de Azerbaiyán de retirar la demanda civil
iniciadas por su Ministerio contra la activista de derechos humanos
Leila Yunus, directora del Instituto para la Paz y la Democracia,
por presunta difamación. El 2 de marzo de 2009 se celebró una vista
sobre el caso ante el Tribunal de Distrito de Yasamal de la
capital, Bakú, en la que se anunció que se había retirado la
demanda por difamación contra Leila Yunus.
Amnistía Internacional ha manifestado a las autoridades su
preocupación porque, en este caso, el inicio de estas actuaciones
por un organismo público, con la posibilidad de que se impusiera
una cuantiosa multa, representaba un obstáculo inaceptable para la
libertad de expresión y, en concreto, para la labor de los
defensores y defensoras de derechos humanos. El temor a sufrir
consecuencias similares podría disuadir a otros ciudadanos,
incluidas víctimas de violaciones de estos derechos y sus familias,
de denunciar las violaciones y hablar de ellas, siendo como son un
asunto de legítimo interés público.
La demanda por difamación iniciada por el Ministerio del Interior
se basaba en una entrevista con Leila Yunus publicada en el sitio
web de noticias www.day.azel 3 de diciembre de
2008, sobre las denuncias de violaciones de derechos humanos
reveladas en un juicio penal público en curso en el que Leila Yunus
actuaba como observadora. El juicio en cuestión se celebra contra
Tavakkul, Elnur y Elchin Ismailov en el caso de la desaparición de
tres niñas, Diliafruz Dashtieva y las hermanas Nailia y Reikhan
Medzhidova, en el distrito de Devechi de Bakú. Se encontraron dos
cuerpos que las autoridades identificaron como los de dos de las
niñas desaparecidas; sin embargo, las familias de las niñas
cuestionaron la identificación y han expresado el temor de que las
niñas estén vivas y hayan sido secuestradas para ser objeto de
trata.
En la entrevista del 3 de diciembre, las denuncias de violaciones
de derechos humanos expuestas por Leila Yunus incluían el hecho de
que el tribunal no hubiera investigado exhaustivamente hasta la
fecha las denuncias de los acusados de que habían sido sometidos a
torturas y otros malos tratos, según los informes para obtener
confesiones de asesinato, así como las denuncias de que un jefe
adjunto de la policía del distrito de Devechi había ordenado el
secuestro de las niñas.
Tras la publicación de la entrevista el 3 de diciembre y después de
una conferencia de prensa conjunta en la que intervinieron Leila
Yunus, los padres de las niñas desaparecidas y los padres de los
acusados, el 5 de diciembre, el tribunal citó al jefe adjunto de la
policía del distrito de Devechi para que testificara el 11 de
diciembre. Según los informes, el funcionario negó haber cometido
ningún acto ilegítimo. No se sabe hasta la fecha de ninguna otra
investigación sobre las denuncias de implicación del funcionario en
la trata de seres humanos. En diciembre de 2008, los padres de las
dos hermanas desaparecidas informaron de que habían recibido
amenazas telefónicas anónimas y expresaron su temor por la
seguridad de sus familias.
El 13 de diciembre de 2008, el ministro del Interior de Azerbaiyán,
en nombre del Ministerio del Interior, formuló una demanda civil
por difamación contra Leila Yunus en relación con la entrevista
citada, alegando que Yunus había hecho alusiones sin fundamento,
ficticias y difamatorias.
En sus alegatos, el Ministerio había pedido que
Leila Yunus se desdijera de sus declaraciones, pidiera disculpas e
indemnizara al Ministerio del Interior por daños morales con el
pago de 100.000 manats (96.858 euros).
Basándose en el análisis de la entrevista con Leila Yunus, Amnistía
Internacional considera que el tema —denuncias de tortura y otros
malos tratos y de la implicación de un funcionario encargado de
hacer cumplir la ley en un caso de presunta trata de seres humanos—
constituye un asunto de interés público. La organización considera
que al revelar denuncias de violaciones de derechos humanos, Leila
Yunus no sólo ha ejercido su derecho a la libertad de expresión
como persona, sino también su derecho y su responsabilidad como
defensora de derechos humanos. Como tal, tiene derecho a hablar y
opinar sobre el respeto de los derechos humanos y a llamar la
atención de la opinión pública hacia ellos, tal como establece la
Declaración sobre los Defensores de los Derechos Humanos de la ONU.
En relación con las denuncias de tortura y otros malos tratos
realizadas por los enjuiciados en el caso de las tres niñas, y de
posible implicación de la policía en la trata de seres humanos,
Amnistía Internacional ha instado a las autoridades a que
garanticen que un órgano que no esté subordinado en modo alguno al
Ministerio del Interior y sea independiente de él las investigue de
forma rápida, exhaustiva, imparcial e independiente.
FIN/