Document - OUZBÉKISTAN. Tournée de conférences contre la peine de mort : portrait de Dilobar Khoudoberganova
AMNISTÍA INTERNACIONAL
Documento público
Índice AI: EUR 62/022/2004 (Público)
Servicio de Noticias: 222 /04
9 de septiembre de 2004
http://web.amnesty.org/library/Index/ESLEUR620222004
Uzbekistán: Gira de oradores contra la pena de muerte
Reseña sobre Dilobar Khudoberganova
Dilobar Khudoberganova nació en 1981 en la capital uzbeka, Tashkent. Junto con su hermano mayor, Iskandar, se educó en un colegio de lengua árabe de Tashkent, considerado uno de los mejores de Uzbekistán. Tras graduarse en 1998, se inscribió en la Facultad de Lingüística de la Universidad de Tashkent. Al mismo tiempo, comenzó a trabajar en la emisora de radio estatal.
La vida de Dilobar cambió por completo un día de finales de febrero de 1999, cuando más de dos decenas de soldados enmascarados registraron su apartamento de arriba abajo en busca de su hermano Iskandar. Según se dijo, durante la “investigación”, su hermano Sanzhar y su padre, Erkin, fueron golpeados y torturados, y otros miembros de la familia fueron amenazados e intimidados por las autoridades. A consecuencia de estos hechos, su padre y su madre tuvieron que ser hospitalizados y ella fue expulsada de la Universidad.
Tras intentar conseguir empleo para poder mantener a su familia, Dilobar y dos amigos establecieron con éxito una pequeña lavandería. No obstante, poco tiempo después se vieron obligados a cerrar el negocio debido a las crecientes presiones que estaban sufriendo las pequeñas empresas a manos de las autoridades uzbekas.
Durante los dos últimos años, Dilobar ha dedicado casi todo su tiempo a la lucha para salvar a Iskandar, quien fue acusado de “terrorismo” y de “intentar destruir el orden constitucional” de Uzbekistán y condenado a muerte en 2002.
Pese a que ha sido objeto de amenazas periódicas y hostigamiento por parte de las autoridades, Dilobar trabaja como voluntaria en la organización Madres contra la Pena de Muerte y la Tortura a fin de ayudar a las familias que se encuentran en la misma situación que la suya. Participa en la observación de juicios, consulta a los familiares de los detenidos sobre las acciones que se pueden emprender y presta asesoramiento sobre la preparación de cartas y recursos de apelación. Sobre todo, Dilobar puede compartir el dolor de las personas que recurren a la organización e infundirles esperanza.
Durante este periodo, Dilobar ha adquirido considerable experiencia en las relaciones con las autoridades uzbekas y las organizaciones internacionales. En mayo de 2003, por ejemplo, pronunció un discurso durante una reunión del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo celebrada en Tashkent.
Este año, Dilobar espera poder comenzar un curso en la Facultad de Derecho de la Universidad Kirguiso-Uzbeka de Osh, en Kirguistán. Pero su sueño no es convertirse en abogada. Sus sueños son que algún día su hermano quede en libertad, y poder hacer lo que realmente quiere: abrir una juguetería.
El caso de Iskandar Khudoberganov
El 5 de febrero de 2002, Iskandar Khudoberganov fue detenido en Tayikistán y entregado a agentes encargados de hacer cumplir la ley uzbekos por sospecharse que había participado en unos atentados con explosivos ocurridos en Tashkent en febrero de 1999.
No fue sino hasta el 18 de marzo que un abogado designado por el Estado notificó de su detención a sus familiares, y a éstos se les permitió visitarlo por primera vez el 5 de abril. En una carta entregada a escondidas a su familia durante el juicio, Iskandar les informó de que durante el periodo de detención preventiva lo habían sometido a torturas y le habían administrado fármacos contra su voluntad.
“Me torturaron para obligarme a ‘confesar’ mi culpabilidad de todos los cargos que han presentado. Si no hubiera acabado firmando la ‘confesión’, ya no estaría con vida. Siento como si todo mi interior estuviera hecho pedazos…”
Iskandar Khudoberganov compareció en juicio en agosto de 2002 ante el Tribunal de Tashkent por cargos que incluían “intentar destruir el orden constitucional”, “asesinato premeditado con circunstancias agravantes” y “terrorismo”, y lo acusaron de recibir instrucción militar en Chechenia y Tayikistán.
El 28 de noviembre de 2002 fue condenado a muerte. Un diplomático que observó el juicio dijo a Amnistía Internacional: “Fue tan flagrante. Ni siquiera trataron de aparentar que el juicio era imparcial”. Todos los recursos de apelación interpuestos han sido desestimados.
Tanto el Comité de Derechos Humanos de la ONU como el relator especial sobre la cuestión de la tortura, también de la ONU, han planteado el caso de Iskandar Khudoberganov a las autoridades de Uzbekistán.
Documento público
****************************************
Si desean más información, pónganse en contacto con la oficina de prensa en Londres llamando al número
+ 44 20 7413 5566, o visiten <http://news.amnesty.org>. Para los documentos y comunicados de prensa traducidos al español consulten <http://web.amnesty.org/library/eslindex>.