Rapport 2013
La situation des droits humains dans le monde

Communiqués de presse

17 septembre 2013

Bangladesh: La pena de muerte sin derecho a apelación judicial es contraria a las leyes de derechos humanos

Bangladesh debe conmutar inmediatamente la pena de muerte impuesta a Abdul Quader Mollah, ha declarado Amnistía Internacional después de que el Tribunal Supremo aumentara su condena a cadena perpetua a la pena capital tras una apelación del gobierno.

Mollah, destacado líder del partido de la oposición Jamaat-e-Islami, fue condenado por el Tribunal de Delitos Internacionales bangladeshí a cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad en febrero de 2013. Este tribunal fue creado en 2010 para juzgar a las personas acusadas de crímenes de guerra cometidos durante la guerra de independencia de Bangladesh de 1971.

“Nos preocupa sobremanera la sentencia del Tribunal Supremo y el esfuerzo, aparentemente implacable, del gobierno para que Mollah fuera condenado a muerte. Instamos a las autoridades de Bangladesh a que conmuten esta pena de muerte y a que decreten una moratoria de las ejecuciones como primer paso para abolir la pena capital”, ha declarado Abbas Faiz, investigador sobre Bangladesh de Amnistía Internacional.

La condena a la pena capital fue dictada por el máximo órgano judicial del país, por lo que Mollah no tiene posibilidad de apelar. La imposición de la pena de muerte sin posibilidad de apelar es incompatible con las obligaciones contraídas por Bangladesh en virtud de las leyes internacionales de derechos humanos.

“Imponer la pena de muerte sin derecho a una apelación judicial es contrario a las leyes de derechos humanos. Es incuestionable que las víctimas de la guerra de independencia de Bangladesh merecen que se haga justicia, pero una violación de derechos humanos no contrarresta otra. Las ejecuciones son un síntoma de una cultura de la violencia y no una solución para ella”, añadió Faiz.

“Este es el primer caso conocido de una persona condenada a muerte directamente por el máximo tribunal de Bangladesh. También es la primera pena de muerte conocida en Bangladesh contra la que no cabe apelación.”

Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos sin excepción, con independencia de la naturaleza y de las circunstancias del delito; de la culpabilidad, inocencia u otras características de la persona condenada, y del método empleado por el Estado para llevar a cabo la ejecución.

Información complementaria

El fiscal general y el ministro de Justicia han declarado que no cabe la posibilidad de que se revise la pena de muerte impuesta por el Tribunal Supremo.

Los presos condenados a muerte por otros tribunales de Bangladesh disponen de múltiples apelaciones contra sus condenas a la pena capital, así como de una revisión final del máximo tribunal.

Incluso los presos condenados por el Tribunal de Delitos Internacionales tienen derecho a una apelación judicial.

La pena de muerte impuesta a Abdul Quader Mollah por el máximo órgano judicial de Bangladesh eleva a cinco las condenas a la pena capital vinculadas a juicios celebrados por el Tribunal de Delitos Internacionales. Las otras cuatro personas —Abul Kalam Azad , Delwar Hossain Sayedee, Muhammad Kamaruzzaman y Ali Ahsan Mujaheed— fueron condenadas a muerte por este tribunal este año.

La conmutación de la pena capital impuesta a Mollah será acorde con la tendencia establecida por la Corte Penal Internacional y por todos los demás tribunales penales internacionales creados desde 1993, todos los cuales excluyen la pena de muerte como condena para los crímenes más terribles: los crímenes de lesa humanidad, el genocidio y los crímenes de guerra.

Index AI : PRE01/472/2013
Région ou pays Asie - Pacifique
Pour plus d'informations, prenez contact avec le Bureau de presse international »

Bureau de presse international

Téléphone : +44 (0) 20 7413 5566
9h30 - 17h00 TU lundi - vendredi
Téléphone : +44 (0) 777 847 2126
24 h / 24
Fax : +44 (0) 20 7413 5835
Bureau de presse international
Peter Benenson House
1 Easton Street
London
WC1X 0DW
Royaume-Uni
Suivez le Bureau de presse international sur Twitter
@amnestypress